¿Cómo influyen el estilo de vida y la postura?
Muchas veces, el origen de un dolor lumbar o de una tensión cervical se encuentra en los hábitos posturales que mantenemos durante años. El sedentarismo, sumado a la mala postura frente al computador, fomenta una desalineación corporal progresiva. Este escenario es el terreno fértil para la aparición de contracturas musculares y, eventualmente, problemas de movilidad que dificultan las tareas más sencillas del día a día.
